La Nochebuena del este año la recordaré siempre por dos motivos: por haber sido capaz de conseguir un encuentro familiar bastante satisfactorio, después de algunos años de intentar conseguir lo mismo que mis padres conseguían para nosotras en tiempos bastante más críticos que los actuales y porque mi marido estaba a punto de decirle a mi sobrino que, si alguna vez se casaba, lo hiciera con una mujer como yo..... hasta que entré en la cocina a pedirle a ambos que bajaran la basura.
Cualquiera de ellos por separado hubiera sido un motivo para recordar. Los dos, juntos la misma noche, la han hecho inolvidable ... y de paso me recuerdan que, afortunadamente, ... ¡nadie es perfecto!.
lunes, 24 de diciembre de 2012
martes, 18 de diciembre de 2012
NOSOTROS Y NUESTROS POLITICOS
El domingo fui a un entierro.
Cuando llegó el momento de la ceremonia, varias personas, empleados del tanatorio, vinieron a cerrar la sala de vela y a conducir a la familia y amigos del difunto a la capilla. En el camino, yo iba casualmente junto a dos de estas personas cuando una le dijo a la otra: "todo tiene que salir bien que hay políticos".
Efectivamente, yo no lo sabía, pero una vez en la sala identifiqué a uno (desconozco si había más).
La frase no me sorprendió en absoluto, pero sí me dió que pensar "el significado" que yo le atribuí, probablemente el único que le habría atribuido un alto porcentaje de la población, como si la frase no pudiera tener muchos otros, digamos, bastante más "dignos".
Porque realmente, realizar un buen trabajo por el hecho de estar ante un político, ¿es ponerle de manifiesto lo mucho que hemos aprendido de él como persona elegida por una mayoria para velar por el interés general de la cuidadanía? o, tal vez, ¿es una manera de manifestarle nuestro agradecimiento por poner a nuestro alcance los elementos necesarios para efectuar un buen trabajo? o, quizás, ¿es una manera sencilla de agradecerle el bienestar que su gestión nos proporciona? o ...... ¿es tratar de que éste nos diferencie a través de un excepcional buen trabajo para conseguir su favor?
Ustedes que creen?, da que pensar, no?
¿Será que, tal vez, tenemos lo que nos merecemos?
Cuando llegó el momento de la ceremonia, varias personas, empleados del tanatorio, vinieron a cerrar la sala de vela y a conducir a la familia y amigos del difunto a la capilla. En el camino, yo iba casualmente junto a dos de estas personas cuando una le dijo a la otra: "todo tiene que salir bien que hay políticos".
Efectivamente, yo no lo sabía, pero una vez en la sala identifiqué a uno (desconozco si había más).
La frase no me sorprendió en absoluto, pero sí me dió que pensar "el significado" que yo le atribuí, probablemente el único que le habría atribuido un alto porcentaje de la población, como si la frase no pudiera tener muchos otros, digamos, bastante más "dignos".
Porque realmente, realizar un buen trabajo por el hecho de estar ante un político, ¿es ponerle de manifiesto lo mucho que hemos aprendido de él como persona elegida por una mayoria para velar por el interés general de la cuidadanía? o, tal vez, ¿es una manera de manifestarle nuestro agradecimiento por poner a nuestro alcance los elementos necesarios para efectuar un buen trabajo? o, quizás, ¿es una manera sencilla de agradecerle el bienestar que su gestión nos proporciona? o ...... ¿es tratar de que éste nos diferencie a través de un excepcional buen trabajo para conseguir su favor?
Ustedes que creen?, da que pensar, no?
¿Será que, tal vez, tenemos lo que nos merecemos?
martes, 11 de diciembre de 2012
DANCING QUEEN
Otra cosa más que he aprendido al llegar a los 50: porqué todas las adolescentes americanas se mueren por ser las reinas del baile.
El sábado, yo fui la reina del baile. Se celebraba una parte de mi vida y, ya que la fecha no pudo ser una sorpresa, aproveché la circunstancia para vestirme, pintarme, peinarme y sobretodo calzarme (que dolor, que dolor! - lease al ritmo de la Carrá -) como la ocasión lo merecía.
Estaba nerviosa, muy nerviosa. Como una adolescente. Porque que esté en facebook o tenga un blog no significa que crea tener 16 años pero, por suerte, puedo sentirme como si los tuviera sin necesidad de las redes sociales, una perfecta combinación digna de mis 50 que me permitió disfrutar la noche con intensidad.
Porque, a diferencia de una adolescente, yo sí llevaba del brazo a mi príncipe habiendo aceptado ya que a veces es azul y a veces no, pero segura de que, independientemente del color que tome, él es mi príncipe.
A diferencia de una adolescente, consideraba divinas a todas las mujeres que estábamos en la sala prescindiendo de su edad, su ropa, su pelo, su peso, sus dioptrías, su celulitis o sus manchas en la piel.
A diferencia de una adolescente, mi interés por los hombres de la sala no tenía nada que ver con las hormonas.
Y, a diferencia de una adolescente, entré sabiendo donde pisaba a pesar de no tener ni idea de lo que me esperaba.
Como os dije el sábado, después de tan divertida, emotiva y entrañable sesión de fotos, quizás, en algún momento de esa parte de mi vida que se celebraba, llevada por la soberbia, me quejé pensando que merecía lo mejor. Hace tiempo, mucho tiempo que no lo hago porque soy consciente de que lo tengo. Sé que seguramente no lo merezco pero por algún extraño capricho del destino, lo tengo. Tengo lo mejor y que vosotros me acompañarais en un día tan especial lo confirma. Afortunadamente, hace tiempo que me siento la reina de mi propio baile pero haber llegado hasta aquí no tendría sentido ni lo hubiera conseguido sin vosotros.
Bueno y malo, todos tenemos mucho que enseñar y mucho que aprender. El hecho de que yo lleve haciendolo con las mismas personas durante tantos años quiere decir que sois gente muy, pero que muy interesante.Y esto vale para los que estuvieron, y para los que no, para los que quisieron y no pudieron, y para los que, aunque no vimos, sí estuvieron.
Gracias a todos por estar en mi camino! Seguimos a por los próximos 50? Como dijo mi hermanita en un momento de la fiesta, "ahora,con taca taca, .... ¡se llega a todas partes!"
Vamos por ellos!
El sábado, yo fui la reina del baile. Se celebraba una parte de mi vida y, ya que la fecha no pudo ser una sorpresa, aproveché la circunstancia para vestirme, pintarme, peinarme y sobretodo calzarme (que dolor, que dolor! - lease al ritmo de la Carrá -) como la ocasión lo merecía.
Estaba nerviosa, muy nerviosa. Como una adolescente. Porque que esté en facebook o tenga un blog no significa que crea tener 16 años pero, por suerte, puedo sentirme como si los tuviera sin necesidad de las redes sociales, una perfecta combinación digna de mis 50 que me permitió disfrutar la noche con intensidad.
Porque, a diferencia de una adolescente, yo sí llevaba del brazo a mi príncipe habiendo aceptado ya que a veces es azul y a veces no, pero segura de que, independientemente del color que tome, él es mi príncipe.
A diferencia de una adolescente, consideraba divinas a todas las mujeres que estábamos en la sala prescindiendo de su edad, su ropa, su pelo, su peso, sus dioptrías, su celulitis o sus manchas en la piel.
A diferencia de una adolescente, mi interés por los hombres de la sala no tenía nada que ver con las hormonas.
Y, a diferencia de una adolescente, entré sabiendo donde pisaba a pesar de no tener ni idea de lo que me esperaba.
Como os dije el sábado, después de tan divertida, emotiva y entrañable sesión de fotos, quizás, en algún momento de esa parte de mi vida que se celebraba, llevada por la soberbia, me quejé pensando que merecía lo mejor. Hace tiempo, mucho tiempo que no lo hago porque soy consciente de que lo tengo. Sé que seguramente no lo merezco pero por algún extraño capricho del destino, lo tengo. Tengo lo mejor y que vosotros me acompañarais en un día tan especial lo confirma. Afortunadamente, hace tiempo que me siento la reina de mi propio baile pero haber llegado hasta aquí no tendría sentido ni lo hubiera conseguido sin vosotros.
Bueno y malo, todos tenemos mucho que enseñar y mucho que aprender. El hecho de que yo lleve haciendolo con las mismas personas durante tantos años quiere decir que sois gente muy, pero que muy interesante.Y esto vale para los que estuvieron, y para los que no, para los que quisieron y no pudieron, y para los que, aunque no vimos, sí estuvieron.
Gracias a todos por estar en mi camino! Seguimos a por los próximos 50? Como dijo mi hermanita en un momento de la fiesta, "ahora,con taca taca, .... ¡se llega a todas partes!"
Vamos por ellos!
domingo, 2 de diciembre de 2012
GRACIAS, BALDO
Es domingo, son las 10 de la noche y mañana cumplo 50 años.
Había decidido pasar este fin de semana de una manera muy tranquila: mínimo de faena doméstica, nada de familia y menos de cocina, cuando el sábado por la mañana me avisaron de que venía camino de Barcelona un familiar muy querido.
Repito, es domingo son las 10 de la noche y mi fin de semana se ha compuesto de cocina, faena doméstica y mucha familia.
Y ha sido un fin de semana estupendo. Mucho mejor del que tenía planeado porque ha estado verdaderamente lleno. No he estado especialmente tranquila ni descansada pero he estado feliz, acompañada por la familia y disfrutando de como ellos compartían un buen rato en mi casa.
Gracias Baldo, tu día con nosotros le ha puesto un broche de oro a la primera mitad de mi vida y me ha reafirmado en las prioridades que debe tener la segunda mitad que mañana comienza.
Había decidido pasar este fin de semana de una manera muy tranquila: mínimo de faena doméstica, nada de familia y menos de cocina, cuando el sábado por la mañana me avisaron de que venía camino de Barcelona un familiar muy querido.
Repito, es domingo son las 10 de la noche y mi fin de semana se ha compuesto de cocina, faena doméstica y mucha familia.
Y ha sido un fin de semana estupendo. Mucho mejor del que tenía planeado porque ha estado verdaderamente lleno. No he estado especialmente tranquila ni descansada pero he estado feliz, acompañada por la familia y disfrutando de como ellos compartían un buen rato en mi casa.
Gracias Baldo, tu día con nosotros le ha puesto un broche de oro a la primera mitad de mi vida y me ha reafirmado en las prioridades que debe tener la segunda mitad que mañana comienza.
martes, 27 de noviembre de 2012
SI LA VIDA ES UN CABARET ...
Seamos realistas: NO EMPEZÓ BIEN ..... Este año quien más
quien menos no había podido evitar que se le colara en la maleta alguno de los
problemas de los que precisamente necesitaba distanciarse, .... y a quien el
problema no se le coló en la maleta, se le coló por teléfono. Putadas de la
tecnología.
Estábamos alegres porque queríamos estarlo pero no porque
realmente fuera nuestro estado de ánimo y el agujero que resultó ser el
apartamento que habíamos alquilado por internet no contribuyó a mejorar los ánimos.
Aún así todas pusimos de nuestra parte equilibrando la situación: la conciliación acalló las quejas, la relatividad debilitó la desazón y la efervescencia se diluyó entre la gente en la Puerta del Sol.
Y como si de niñas se tratara, sólo hizo falta un helado para recuperar la ilusión. Apoyadas en la vitrina de la heladería, con la mirada golosa, cada una escogió el dulce acompañamiento para un mismo helado. Como nosotras, un mismo origen, diferentes caminos. Algunas acertamos en la elección. Otras pensamos que tal vez una elección diferente pudiera haberle dado un mejor sabor.
Y como si de niñas se tratara, sólo hizo falta un helado para recuperar la ilusión. Apoyadas en la vitrina de la heladería, con la mirada golosa, cada una escogió el dulce acompañamiento para un mismo helado. Como nosotras, un mismo origen, diferentes caminos. Algunas acertamos en la elección. Otras pensamos que tal vez una elección diferente pudiera haberle dado un mejor sabor.
Y así, mientras devorábamos el helado, entre risas y confidencias, recompusimos el ánimo, dispuestas a pasar un buen fin de semana y a pesar de que el apartamento se empeñó en ponernoslo difícil, lo conseguimos.
Al día siguiente, desayunamos chocolate con churros al abrigo de unas preciosas pieles blancas en una terraza del centro y jugamos en el Retiro, echándonos por encima las doradas hojas caidas de los árboles. En Chueca, comimos ricos manjares, atendidas por guapos muchachos bien dispuestos a satisfacer nuestro apetito y, ya por la noche, entramos en el teatro dispuestas a enfrentar lo que nos deparara una obra que todas teníamos curiosidad por ver pero sobre la que planeaban demasiados interrogantes para nuestra tranquilidad.
Y, por unas horas, todo fue perfecto.
Nuestro tiempo juntas volvió a ser toda un experiencia digna de ser vivida y repetida.
Si la vida es un cabaret, .... ese tiempo nuestro es el entreacto en el que salimos a fumar, a beber .... y a mear!
domingo, 15 de julio de 2012
FIN DE SEMANA EN ROSA
Acabo de vivir un fin de
semana especial y emocionalmente intenso. Por muchos motivos, buenos y malos,
muy buenos y muy malos, pero todos ellos relacionados con el género femenino.
Ya varios días antes
empezaron a configurarse los aspectos que lo harían tan especial. De algunos
fui conocedora, de otros, no. Pero lo cierto es que como resultado de esa configuración, he vivido todo lo planeado para este fin de semana con una especial intensidad.
Y ha habido mucho: el dolor por un daño gratuito, la impotencia ante el maltrato, la comprensión del
sincero afecto, la ternura de la bondad, la firmeza de la lealtad, el calor de
la amistad, el abrazo de la generosidad, y el desgarro ante un diagnóstico
aterrador. Lo dicho, bueno y malo, muy bueno y muy malo.
Y cada uno de estos
sentimientos ha ido ligado al nombre de una mujer. Mujeres, algunas de las
cuales no se conocen entre sí, cada una con su historia pasada, presente y
futura, en las que en mayor o menor medida he estado y estoy presente. En
algunas de ellas sé que seguiré estando, en otras espero continuar y
probablemente alguna habrá en la que no
resultará grato que esté o ya no me resultará grato estar. Historias verdaderamente importantes y historias sin importancia que más que historias son “cuentos chinos” pero historias
todas ellas que han tenido un momento importante en su desarrollo y en mi vida en el corto
espacio de tiempo de un fin de semana y que me han aportado un mayor
conocimiento no solo de quien me rodea sino tambien de mí misma.
Así que
aquí estoy esta noche escribiendo sobre este intenso fin de semana que se acaba
mientras hago algo verdaderamente inusual en mí: tomarme un gin tónic ..... ¡a la salud
de las muchas historias que nos quedan por compartir!.
sábado, 23 de junio de 2012
COMPAÑERAS
El otro día, en clase de yoga, Cécile nos regaló una de sus clases espectaculares.
Ese día trabajábamos el amor, pero no el amor que sentimos hacia los demás sino el que debemos sentir hacia nosotros mismos por eso me chocó que a la hora de la práctica nos indicara que íbamos a trabajar por parejas.
A lo largo de la sesión, Cécile insistía en que no estuvieramos pendientes de nuestra pareja sino que nos centráramos en nosotras mismas algo que todavía me cuadró menos porque, si se trataba de potenciar el amor a nosotras mismas, ¿porqué una clase de yoga en pareja, cuando lo habitual es trabajar solas? y puestas a practicar en pareja, ¿porqué estar pendientes sólo de nosotras?
Fue al final de la clase cuando descubrí el verdadero sentido de las indicaciones de Cécile.
Cerrabamos la sesión con la torsión en pareja y, al girarme en plena asana quedé frente a la pareja que formaban Isabel y Noelia. Dicen que una imagen vale más que mil palabras y en este caso así fue.
Reconozco haber perdido la concentración en mi propia práctica y pido perdón a Paquita, mi pareja en ese momento, pero no pude dejar de recrearme en la contemplación de mis compañeras y en la inmensidad de lo que me transmitían, tan dignas, tan seguras, tan centradas, tan confiadas, juntas pero separadas al mismo tiempo, formando parte de un todo pero cada una dentro de su propio ser.
Días después sigo conservando en la memoria la imagen de Isabel y Noelia. Me transmite serenidad y seguridad y siento que la serenidad viene dada por el conocimiento de uno mismo y la seguridad por el hecho de saber que formamos parte de un todo, sin prejuicios, sin etiquetas, con aceptación plena y abiertos al amor.
Me resulta difícil expresar con palabras todo lo que llegue a sentir pero, por primera vez soy consciente de haber "sentido" todo lo que Cecile quería transmitirnos con aquella clase.
Gracias, Cecile. Gracias, compañeras.
Ese día trabajábamos el amor, pero no el amor que sentimos hacia los demás sino el que debemos sentir hacia nosotros mismos por eso me chocó que a la hora de la práctica nos indicara que íbamos a trabajar por parejas.
A lo largo de la sesión, Cécile insistía en que no estuvieramos pendientes de nuestra pareja sino que nos centráramos en nosotras mismas algo que todavía me cuadró menos porque, si se trataba de potenciar el amor a nosotras mismas, ¿porqué una clase de yoga en pareja, cuando lo habitual es trabajar solas? y puestas a practicar en pareja, ¿porqué estar pendientes sólo de nosotras?
Fue al final de la clase cuando descubrí el verdadero sentido de las indicaciones de Cécile.
Cerrabamos la sesión con la torsión en pareja y, al girarme en plena asana quedé frente a la pareja que formaban Isabel y Noelia. Dicen que una imagen vale más que mil palabras y en este caso así fue.
Reconozco haber perdido la concentración en mi propia práctica y pido perdón a Paquita, mi pareja en ese momento, pero no pude dejar de recrearme en la contemplación de mis compañeras y en la inmensidad de lo que me transmitían, tan dignas, tan seguras, tan centradas, tan confiadas, juntas pero separadas al mismo tiempo, formando parte de un todo pero cada una dentro de su propio ser.
Días después sigo conservando en la memoria la imagen de Isabel y Noelia. Me transmite serenidad y seguridad y siento que la serenidad viene dada por el conocimiento de uno mismo y la seguridad por el hecho de saber que formamos parte de un todo, sin prejuicios, sin etiquetas, con aceptación plena y abiertos al amor.
Me resulta difícil expresar con palabras todo lo que llegue a sentir pero, por primera vez soy consciente de haber "sentido" todo lo que Cecile quería transmitirnos con aquella clase.
Gracias, Cecile. Gracias, compañeras.
viernes, 15 de junio de 2012
LA PALABRA MÁS FEA
Como en las guerras, la actual situación laboral constituye el escenario perfecto para la venganza, palabra fea donde las haya.
La venganza es un plato que sirve frío, rezan algunos. Y probablemente sea cierto aunque pienso que para ello se ha de ser persona rencorosa o anidar mucha maldad. De otra manera, y laboralmente hablando, las cosas “pasan”. Duelen en su momento y pueden o no olvidarse, variando las relaciones, pero no se "trabaja" esperando el momento de “vengarlas”, entre otras cosas porque a veces lo único que hay que vengar son los propios errores.
Pero no es así y, en entornos y relaciones laborales, antaño agradables, donde la percepción era de que se “jugaba” a trabajar, ahora se juega “a ver quien la tiene más larga”. Donde antes había compañeros con predisposición a la amistad, ahora hay compañeros en manifiesta rivalidad. Donde antes había constructivos cruces de opinión ahora hay verdaderos asesinatos verbales y donde antes había actitudes solidarias ahora solo hay mentiras y secretos.
El miedo a perder el trabajo es humano y justifica determinadas actitudes. Otras no tienen nada que ver con ese miedo. Son producto de la maldad que se lleva dentro, de la envidia y el resentimiento que durante mucho tiempo se ha sentido hacia algunas personas, a veces largamente contenido y hasta bien disimulado, que se desatan cuando el momento es propicio y por un determinado espacio temporal sitúa en una posición de poder. Poder con fecha de caducidad que solo se usa para hacer daño. Una lástima.
Sí, una verdadera lástima que en un tiempo de recursos más bien escasos haya quien desperdicie los suyos solo en eso, en hacer daño. Porque la venganza es un plato que se puede servir frío, pero como alimento para el alma es de lo menos satisfactorio que existe.
“Más te debes guardar de la envidia de un amigo que de la emboscada de un enemigo”. Proverbio castellano.
La venganza es un plato que sirve frío, rezan algunos. Y probablemente sea cierto aunque pienso que para ello se ha de ser persona rencorosa o anidar mucha maldad. De otra manera, y laboralmente hablando, las cosas “pasan”. Duelen en su momento y pueden o no olvidarse, variando las relaciones, pero no se "trabaja" esperando el momento de “vengarlas”, entre otras cosas porque a veces lo único que hay que vengar son los propios errores.
Pero no es así y, en entornos y relaciones laborales, antaño agradables, donde la percepción era de que se “jugaba” a trabajar, ahora se juega “a ver quien la tiene más larga”. Donde antes había compañeros con predisposición a la amistad, ahora hay compañeros en manifiesta rivalidad. Donde antes había constructivos cruces de opinión ahora hay verdaderos asesinatos verbales y donde antes había actitudes solidarias ahora solo hay mentiras y secretos.
El miedo a perder el trabajo es humano y justifica determinadas actitudes. Otras no tienen nada que ver con ese miedo. Son producto de la maldad que se lleva dentro, de la envidia y el resentimiento que durante mucho tiempo se ha sentido hacia algunas personas, a veces largamente contenido y hasta bien disimulado, que se desatan cuando el momento es propicio y por un determinado espacio temporal sitúa en una posición de poder. Poder con fecha de caducidad que solo se usa para hacer daño. Una lástima.
Sí, una verdadera lástima que en un tiempo de recursos más bien escasos haya quien desperdicie los suyos solo en eso, en hacer daño. Porque la venganza es un plato que se puede servir frío, pero como alimento para el alma es de lo menos satisfactorio que existe.
“Más te debes guardar de la envidia de un amigo que de la emboscada de un enemigo”. Proverbio castellano.
domingo, 20 de mayo de 2012
CANTIDAD Y CALIDAD
Siempre he sido de la opinión de que la cantidad de
gente que asiste a un entierro determina la calidad del muerto. Ahora,
con varios entierros a mis espaldas, me reitero en dicha creencia, añadiendo
que el tipo de ceremonia, organizada por terceros y condicionada por el
sentimiento que origina la pérdida, determina la cantidad de calidad
de la persona a la que se da el ultimo adiós.
Algo parecido ocurre con las fiestas "sorpresa", entre otras cosas porque, como los entierros, se organizan sin la colaboración del "homenajeado".
Algo parecido ocurre con las fiestas "sorpresa", entre otras cosas porque, como los entierros, se organizan sin la colaboración del "homenajeado".
Hoy hemos celebrado el 50 aniversario de mi cuñado y ha sido
una fiesta entrañable. Él no se la esperaba en absoluto y, al principio, se ha
emocionado para acabar llorando a moco tendido consciente del mucho afecto
recibido.
La fiesta ha sido sencilla y los preparativos de andar por
casa pero precisamente el tiempo y la imaginación que se le han dedicado, en un
momento de nuestras vidas en las que ni una cosa ni la otra abundan, deja
constancia del cariño con que se han realizado. Y eso se nota, se transmite y
se contagia porque, en mayor o menor medida, todos hemos acabado formando parte
de los preparativos.
Mi cuñado no es la mejor persona del mundo. Tiene sus
defectos y sus virtudes pero es una buena persona y eso se ha notado en el
ambiente en el que se ha desarrollado la celebración.
Por eso todos hemos disfrutado de la fiesta tanto como él,
riendo y llorando de felicidad porque ha sido la fiesta que él se merece: una
fiesta de cantidad y de calidad.
viernes, 30 de marzo de 2012
GENTE O PERSONAS: VALOR O PRECIO?

Si tus actuaciones son correctas ... si obras en conciencia, de buena fe y sin orgullo, pero a pesar de ello se te aparta, negándote hasta el respeto, solo te queda desterrar de tu vida a quien así te trata, borrando hasta su recuerdo. No por estar herido ni por despecho al no ser correspondido sino para mantener intacta tu integridad y ofrecerte a quien te sepa valorar.
Porque hay personas con valor y gente con precio.
viernes, 13 de enero de 2012
SIN PROPOSITOS PARA EL NUEVO AÑO
Desde hace muchos años, cada año, durante el mes de diciembre, llevo a cabo un particular ritual: a lo largo de sus 31 días compro todas las publicaciones que hacen referencia a las previsiones zodiacales para el año próximo, me las leo varias veces para acto seguido, deshacerme de ellas. La condición ritual es que, a partir del 1 de enero, no puedo volver a leer predicción alguna acerca del año que ha comenzado.
No tengo una idea muy clara del origen de este ritual por lo que deduzco que se ha ido aposentando en mi vida a base de pequeñas “experiencias/coincidencias”, más importantes en mi subconsciente que en el plano real pero, a pesar de mi entusiasmo, debo reconocer que el 1 de enero ya recuerdo bien poco de las lecturas predictivas así que empiezo el año tan a ciegas como el resto de los mortales, dudando si enero va a ser el mes estrella o por el contrario será agosto aquel en que la salud, el amor y el dinero alcanzarán conjuntamente su momento estelar en mi vida.
No sé si será por aquello de que en el 2012 dicen que se acaba el mundo o porque realmente el 2011 ha sido un año excepcional pero acabo de caer en la cuenta de que a estas alturas no solo no tengo “directrices” para el año próximo sino que tampoco tengo más propósito que el de repetirme una colonoscopia para comprobar si se me han reproducido unos empreñadores pólipos que tienen la mala costumbre de procear en mi intestino.
Me ha dado que pensar el darme cuenta ahora, en enero, que he roto, sin echar de menos, un ritual tan asentado en mis diciembres y que me resultaba tan placentero a pesar de su ridiculez y he llegado a la conclusión de que tal vez el motivo ha sido que este año pasado he estado verdaderamente ocupada .... ¡viviendo intensamente!.
Un poco tarde pero .... ¡ya tengo propósito de año nuevo!
No tengo una idea muy clara del origen de este ritual por lo que deduzco que se ha ido aposentando en mi vida a base de pequeñas “experiencias/coincidencias”, más importantes en mi subconsciente que en el plano real pero, a pesar de mi entusiasmo, debo reconocer que el 1 de enero ya recuerdo bien poco de las lecturas predictivas así que empiezo el año tan a ciegas como el resto de los mortales, dudando si enero va a ser el mes estrella o por el contrario será agosto aquel en que la salud, el amor y el dinero alcanzarán conjuntamente su momento estelar en mi vida.
No sé si será por aquello de que en el 2012 dicen que se acaba el mundo o porque realmente el 2011 ha sido un año excepcional pero acabo de caer en la cuenta de que a estas alturas no solo no tengo “directrices” para el año próximo sino que tampoco tengo más propósito que el de repetirme una colonoscopia para comprobar si se me han reproducido unos empreñadores pólipos que tienen la mala costumbre de procear en mi intestino.
Me ha dado que pensar el darme cuenta ahora, en enero, que he roto, sin echar de menos, un ritual tan asentado en mis diciembres y que me resultaba tan placentero a pesar de su ridiculez y he llegado a la conclusión de que tal vez el motivo ha sido que este año pasado he estado verdaderamente ocupada .... ¡viviendo intensamente!.
Un poco tarde pero .... ¡ya tengo propósito de año nuevo!
domingo, 8 de enero de 2012
SE ACABARON LAS NAVIDADES ....
Se acabaron las Navidades ..... Acabo de quitar el árbol, el pesebre, el adorno de la puerta y las felicitaciones que pego en el espejo del comedor. Con ello doy por finalizadas tres semanas de excesos de comida, de familia y de gasto. Hasta el año pasado respiraba aliviada pensando que el próximo año intentaría desaparecer del mapa familiar al menos la mitad de las fiestas. Este año soy consciente de ser verdaderamente afortunada por haber podido seguir haciendo esos “excesos”.
Acabo este año las Navidades con el propósito de disfrutarlas más el próximo. Eso no quita que a partir de mañana recibiré con gusto mi rutina diaria y sobretodo..... y buen plato de judias verdes!
Acabo este año las Navidades con el propósito de disfrutarlas más el próximo. Eso no quita que a partir de mañana recibiré con gusto mi rutina diaria y sobretodo..... y buen plato de judias verdes!
sábado, 24 de diciembre de 2011
22-D - UN ESTUPENDO REGALO DE NAVIDAD
En nuestra cena del jueves, Pablo, en una de las pocas ocasiones en las que cruzamos palabra (imperdonable, por cierto), me preguntó que era lo mejor que la Academia Cultura me había aportado. Lo que le contesté no me habría atrevido a decirselo con 13 años y realmente poco tenía que ver con la pregunta pero lo cierto es que aunque en ese momento lo hubiera pensado seriamente tampoco hubiera sabido que contestar.
No obstante, la pregunta quedó ahí dando vueltas en mi cabeza y la respuesta no se hizo esperar, aunque más que pensada ha sido “sentida”.
La Academia Cultura me dió la oportunidad de conocer a dos personas que contra viento y marea han estado siempre a mi lado, Mada (Hervás) y Nuria (Barcenilla). El cariño que con el tiempo hemos ido sintiendo las unas por las otras ha hecho que el respeto esté siempre por encima de nuestros caracteres, tan diferentes, y nuestras maneras de ver la vida, en ocasiones tan opuestas.
Supongo que por considerar un tesoro la relación que mantengo con ellas hubo algo en nuestro encuentro del jueves que me chocó muchísimo, que valoro enormemente y que me dio la respuesta a la pregunta que rondaba mi cabeza.
Me sentí muy cómoda en vuestra compañía. La de todos. Fue como si en estos 35 años nos hubiésemos visto a menudo y no me resultara extraño estar con vosotros, reir en vuestra compañía y hasta haceros confidencias. Con las chicas podía resultar relativamente normal: a pesar del tiempo transcurrido, nuestro trato, en su día, fue más estrecho. Pero me sorprendió gratamente que tambien lo fuera con los chicos. Porque con los chicos ese trato prácticamente no existía. Íbamos a la misma clase, sí, pero apenas nos tratábamos y en buen lógica debería haberos sentido extraños. Por otra parte, todos teníamos cierto reparo a que la relación virtual que durante algunos meses habíamos mantenido y que culminó con este encuentro no cumpliera las expectativas deseadas. De hecho alguien, con muy buen criterio, escribó: “y si después de todo, en el momento de vernos nos quedamos callados sin saber que decirnos?”
Pero no fue así y el flujo constante de comentarios de los últimos meses en FB desembocó en explosiones de sincera alegría al encontrarnos, por fin. Y hablamos mucho más, y reímos, y recordamos, y nos explicamos algo de lo que durante estos años ha sido nuestra vida .... y continuamos hablando y riendo y explicando hasta altas horas de la madrugada en las que movidos por las responsabilidades o el sueño nos separamos de nuevo pero esta vez con datos de contacto y deseos de nuevos encuentros.
Decididamente Pablo, para mí la mejor aportación de la Academia Cultura ha sido la relación que me une a vosotros, una relación que descubrí bastante sólida (como un diamante en bruto, es lo que se me viene a la cabeza) y que a pesar del tiempo transcurrido continúa ahí esperando la oportunidad de que la ampliemos y la mejoremos.
Como Ester (Castejón) ha escrito en el muro, yo también pienso que nos hemos convertido en gente interesante, divertida, creativa .... pero sobre todo buena gente y seguro que la Academia Cultura, “nuestro cole” como ella escribe tambien, debió tener algo que ver en ello.
¡¡¡¡ FELIZ NAVIDAD !!!!!
No obstante, la pregunta quedó ahí dando vueltas en mi cabeza y la respuesta no se hizo esperar, aunque más que pensada ha sido “sentida”.
La Academia Cultura me dió la oportunidad de conocer a dos personas que contra viento y marea han estado siempre a mi lado, Mada (Hervás) y Nuria (Barcenilla). El cariño que con el tiempo hemos ido sintiendo las unas por las otras ha hecho que el respeto esté siempre por encima de nuestros caracteres, tan diferentes, y nuestras maneras de ver la vida, en ocasiones tan opuestas.
Supongo que por considerar un tesoro la relación que mantengo con ellas hubo algo en nuestro encuentro del jueves que me chocó muchísimo, que valoro enormemente y que me dio la respuesta a la pregunta que rondaba mi cabeza.
Me sentí muy cómoda en vuestra compañía. La de todos. Fue como si en estos 35 años nos hubiésemos visto a menudo y no me resultara extraño estar con vosotros, reir en vuestra compañía y hasta haceros confidencias. Con las chicas podía resultar relativamente normal: a pesar del tiempo transcurrido, nuestro trato, en su día, fue más estrecho. Pero me sorprendió gratamente que tambien lo fuera con los chicos. Porque con los chicos ese trato prácticamente no existía. Íbamos a la misma clase, sí, pero apenas nos tratábamos y en buen lógica debería haberos sentido extraños. Por otra parte, todos teníamos cierto reparo a que la relación virtual que durante algunos meses habíamos mantenido y que culminó con este encuentro no cumpliera las expectativas deseadas. De hecho alguien, con muy buen criterio, escribó: “y si después de todo, en el momento de vernos nos quedamos callados sin saber que decirnos?”
Pero no fue así y el flujo constante de comentarios de los últimos meses en FB desembocó en explosiones de sincera alegría al encontrarnos, por fin. Y hablamos mucho más, y reímos, y recordamos, y nos explicamos algo de lo que durante estos años ha sido nuestra vida .... y continuamos hablando y riendo y explicando hasta altas horas de la madrugada en las que movidos por las responsabilidades o el sueño nos separamos de nuevo pero esta vez con datos de contacto y deseos de nuevos encuentros.
Decididamente Pablo, para mí la mejor aportación de la Academia Cultura ha sido la relación que me une a vosotros, una relación que descubrí bastante sólida (como un diamante en bruto, es lo que se me viene a la cabeza) y que a pesar del tiempo transcurrido continúa ahí esperando la oportunidad de que la ampliemos y la mejoremos.
Como Ester (Castejón) ha escrito en el muro, yo también pienso que nos hemos convertido en gente interesante, divertida, creativa .... pero sobre todo buena gente y seguro que la Academia Cultura, “nuestro cole” como ella escribe tambien, debió tener algo que ver en ello.
¡¡¡¡ FELIZ NAVIDAD !!!!!
miércoles, 26 de octubre de 2011
LO QUE DESCUBRIMOS EN GRANADA ......
Que siete mujeres hayamos convivido sin roces durante 48 horas, ..... es difícil,
Que lo hayamos hecho no habiendo existido contacto entre algunas durante los últimos 35 años, .... es extraño,
Si además solo ha habido un lavabo para compartir, .... es un milagro.
Pero si, aún así, el resultado final ha sido un grandioso fin de semana, .... la cosa tiene mucho mérito.
Si a todo esto le añadimos que, pasadas las 48 horas y comprobado que el carácter que cada una recordaba de la otra sigue intacto tanto para bien como para mal, quizás no corregido sino aumentado, y a pesar de eso o precisamente por eso, solo hay cariñosos piropos y deseos de repetir, eso ya quiere decir muchas cosas.
Quiere decir que hemos madurado sobre una buena base.
Quiere decir que hemos aprendido y seguimos aprendiendo a tomar lo mejor de la vida, a pesar de que ésta no siempre nos ofreció su mejor cara.
Y quiere decir que los lazos que nos unieron en la infancia siguen ahí y que, al igual que se quiere a un hermano que tal vez nunca se hubiera elegido como amigo, nosotras, en su día fuimos amigas, que hoy conservan cariño de hermanas.
Vamos que ¡SOMOS LAS MÁS MEJORES!
martes, 27 de septiembre de 2011
MUJERES EN GRANÁ ..... CASI NÁ!
Si las señoras no tienen inconveniente, siguiendo las indicaciones de Pablo (que tanto ha velado por nosotras para el buen fin de este viaje) y a fin de no perdernos en más divagaciones que las absolutamente necesarias (que ya serán muchas), me he tomado la libertad de hacer un ligero esbozo de lo que puede ser nuestro fin de semana en GRANÁ. Por supuesto esto es solo una sugerencia que la anfitriona corregirá, aumentará o ... ¡ dará la vuelta por completo !. Como anfitriona y experta lugareña está en su derecho.
VIERNES
6,30 h. - Cita en el aeropuerto, delante de la ventanilla correspondiente, para sacar la tarjeta de embarque todas juntitas.
6,45 h. - Café a discreción antes de embarcar. Quien lo necesite intravenoso que lleve su propia jeringa, por si acaso.
7,30 h. (creo) – VOLAMOS!!!!!! (empiezan las agradables conversaciones, en adelante cotorreo, p’a abreviar).
9, y pico h. - Llegada a Granada.
10,00 h. - Traslado al hotel.
11,00 h. - Recogida de llaves y lanzamiento de maleta desde la puerta (se permiten pipis pero rapiditos que no hay tiempo que perder).
12,00 h. - Reencuentro con Puri: besos, abrazos, risas, ...... muchas risas, más besos, más abrazos .... algún achuchón espontáneo y lanzamiento desde todos los frentes y en todas direcciones de muchos ¡qué ganas de verte!, ¡cuánto tiempo!, y ¡estás estupenda!.
13,00 h. - Aperitivo y comida en algún precioso rinconcito. Estupenda compañía + agradable entorno + buena comida +........... cotorreo = larga y estupenda sobremesa.
17,00 h. - Baños árabes. Seguimos con el cotorreo mientras intentamos fundir las grasas acumuladas durante la comida (y de paso diluir los efluvios del alcohol) a golpe de vapor de agua.
21,00 h. - Cena y copas sobre la marcha en función del estado de nuestros cuerpos y la confusión de nuestras mentes.
SABADO
Cuando Puri diga h. - Visita a la Alhambra. Se recomienda no haber consumido alcohol y haber descansado al menos las cinco horas previas a la visita para seguirla con aprovechamiento y evitar que la influencia del entorno y las fabulosas historias de Puri lleven a alguna a sentirse “odalisca por un día”.
Después de la Alhambra h. - Comida, a ser posible en las mismas condiciones del día anterior.
Después de la comida h. - Visita al Albaicín.
Después de todo eso h. - Cena y copas, idem viernes noche.
DOMINGO
(Sin horario porque todo lo haremos deprisa y corriendo)
Nos levantamos, nos duchamos (por cierto, los dos días anteriores tambien hay que ducharse), cada una mete como puede en su maleta su ropa o la de quien pille (ya la cambiaremos en BCN), nos subimos encima para cerrarla, desayunamos.
Nos despedimos de Puri: besos, abrazos, achuchones, alguna lagrimita (más por agotamiento que por otra cosa), más besos, más abrazos, más achuchones ... ¡que bien lo hemos pasado! ... ¡esto hay que repetirlo! ... ¿para cuando la próxima? ....
Salimos pitando para el aeropuerto ...... y en un pis pas .... ya estamos de vuelta en BCN ...... ..... ¡planeando la siguiente!
TODO EL MUNDO TRATA DE REALIZAR ALGO GRANDE SIN DARSE CUENTA DE QUE LA VIDA SE COMPONE DE COSAS PEQUEÑAS. FRANK CLARK (1888 – 1962), Escritor americano.
VIERNES
6,30 h. - Cita en el aeropuerto, delante de la ventanilla correspondiente, para sacar la tarjeta de embarque todas juntitas.
6,45 h. - Café a discreción antes de embarcar. Quien lo necesite intravenoso que lleve su propia jeringa, por si acaso.
7,30 h. (creo) – VOLAMOS!!!!!! (empiezan las agradables conversaciones, en adelante cotorreo, p’a abreviar).
9, y pico h. - Llegada a Granada.
10,00 h. - Traslado al hotel.
11,00 h. - Recogida de llaves y lanzamiento de maleta desde la puerta (se permiten pipis pero rapiditos que no hay tiempo que perder).
12,00 h. - Reencuentro con Puri: besos, abrazos, risas, ...... muchas risas, más besos, más abrazos .... algún achuchón espontáneo y lanzamiento desde todos los frentes y en todas direcciones de muchos ¡qué ganas de verte!, ¡cuánto tiempo!, y ¡estás estupenda!.
13,00 h. - Aperitivo y comida en algún precioso rinconcito. Estupenda compañía + agradable entorno + buena comida +........... cotorreo = larga y estupenda sobremesa.
17,00 h. - Baños árabes. Seguimos con el cotorreo mientras intentamos fundir las grasas acumuladas durante la comida (y de paso diluir los efluvios del alcohol) a golpe de vapor de agua.
21,00 h. - Cena y copas sobre la marcha en función del estado de nuestros cuerpos y la confusión de nuestras mentes.
SABADO
Cuando Puri diga h. - Visita a la Alhambra. Se recomienda no haber consumido alcohol y haber descansado al menos las cinco horas previas a la visita para seguirla con aprovechamiento y evitar que la influencia del entorno y las fabulosas historias de Puri lleven a alguna a sentirse “odalisca por un día”.
Después de la Alhambra h. - Comida, a ser posible en las mismas condiciones del día anterior.
Después de la comida h. - Visita al Albaicín.
Después de todo eso h. - Cena y copas, idem viernes noche.
DOMINGO
(Sin horario porque todo lo haremos deprisa y corriendo)
Nos levantamos, nos duchamos (por cierto, los dos días anteriores tambien hay que ducharse), cada una mete como puede en su maleta su ropa o la de quien pille (ya la cambiaremos en BCN), nos subimos encima para cerrarla, desayunamos.
Nos despedimos de Puri: besos, abrazos, achuchones, alguna lagrimita (más por agotamiento que por otra cosa), más besos, más abrazos, más achuchones ... ¡que bien lo hemos pasado! ... ¡esto hay que repetirlo! ... ¿para cuando la próxima? ....
Salimos pitando para el aeropuerto ...... y en un pis pas .... ya estamos de vuelta en BCN ...... ..... ¡planeando la siguiente!
TODO EL MUNDO TRATA DE REALIZAR ALGO GRANDE SIN DARSE CUENTA DE QUE LA VIDA SE COMPONE DE COSAS PEQUEÑAS. FRANK CLARK (1888 – 1962), Escritor americano.
sábado, 24 de septiembre de 2011
SALUDABLE REGRESO DE VACACIONES
Hace algún tiempo decidí cuidarme.
Tal decisión no coincidió con una vuelta de vacaciones ni con el inicio de un nuevo año, períodos tan propicios a los nuevos propósitos, simplemente fue una idea que poco a poco se fue apoderando de mí. Y así, de la misma manera inconsciente, fui incorporando a mi vida hábitos saludables.
Pero no ha sido hasta este año, a la vuelta de mis vacaciones, que he sido totalmente consciente de ello y además he comprobado que lo estoy haciendo bien.
Celebré el regreso de las vacaciones con una comida familiar a la que todos asistieron, comprobando que tanto para mí como para los demás esa comida se había convertido en una agradable costumbre.
La semana siguiente fui requerida para una próxima cena con amigos, otra de primas (entiéndase vínculo familiar), dos comidas más con la familia, una merienda con una amiga íntima y un café con otra que poco a poco se está instalando gratamente en mi intimidad. Tambien se acabó de concretar una salida de fin de semana y se ha empezado a “hilar” una cena de Navidad.
No se trata de invitaciones porque la invitación es algo bastante más formal y, precisamente, lo que me llena de satisfacción es comprobar que en todos estos grupos yo no soy una invitada. En alguno de ellos, lo fui y supongo que poco a poco me gané el derecho a la integración. Otros, fui yo quien contribuyó a crearlos. Pero, en este momento, formo parte de todos ellos. Se trata de grupos que tienen su razón de ser en el efecto sinergia: el deseo de reunirnos viene dado por un bienestar que solo conseguimos estando todos juntos, independientemente de que, de manera individual, sus miembros sientan entre ellos mayor o menos afinidad, o mayor o menor intimidad, y el hecho de ser requerida como parte integrante de tantos me confirma que estoy cuidando bien mi salud .... afectiva.
Todos los años por estas fechas planeaba mis visitas medicas rutinarias de cara al año próximo. Este año no he hecho ninguna previsión médica. Solo he visitado al dentista.
Tal decisión no coincidió con una vuelta de vacaciones ni con el inicio de un nuevo año, períodos tan propicios a los nuevos propósitos, simplemente fue una idea que poco a poco se fue apoderando de mí. Y así, de la misma manera inconsciente, fui incorporando a mi vida hábitos saludables.
Pero no ha sido hasta este año, a la vuelta de mis vacaciones, que he sido totalmente consciente de ello y además he comprobado que lo estoy haciendo bien.
Celebré el regreso de las vacaciones con una comida familiar a la que todos asistieron, comprobando que tanto para mí como para los demás esa comida se había convertido en una agradable costumbre.
La semana siguiente fui requerida para una próxima cena con amigos, otra de primas (entiéndase vínculo familiar), dos comidas más con la familia, una merienda con una amiga íntima y un café con otra que poco a poco se está instalando gratamente en mi intimidad. Tambien se acabó de concretar una salida de fin de semana y se ha empezado a “hilar” una cena de Navidad.
No se trata de invitaciones porque la invitación es algo bastante más formal y, precisamente, lo que me llena de satisfacción es comprobar que en todos estos grupos yo no soy una invitada. En alguno de ellos, lo fui y supongo que poco a poco me gané el derecho a la integración. Otros, fui yo quien contribuyó a crearlos. Pero, en este momento, formo parte de todos ellos. Se trata de grupos que tienen su razón de ser en el efecto sinergia: el deseo de reunirnos viene dado por un bienestar que solo conseguimos estando todos juntos, independientemente de que, de manera individual, sus miembros sientan entre ellos mayor o menos afinidad, o mayor o menor intimidad, y el hecho de ser requerida como parte integrante de tantos me confirma que estoy cuidando bien mi salud .... afectiva.
Todos los años por estas fechas planeaba mis visitas medicas rutinarias de cara al año próximo. Este año no he hecho ninguna previsión médica. Solo he visitado al dentista.
martes, 2 de agosto de 2011
¡VA POR VOSOTRAS, CHICAS!
El viernes pasado me reencontré con vosotras después de 35 años.
Habíamos sido compañeras de colegio durante los años de la E.G.B., algunas ni siquiera durante el período completo, pero sí compartimos muchas horas en ese tiempo en el que ya estábamos dejando de ser niñas. Horas de las que yo particularmente ya no tenía muchos recuerdos pero sobretodo no recordaba ninguna sensación. A cursos más amigas de unas y a cursos más amigas de otras, nos encontramos al final del último curso, y con nuestro viaje a Mallorca llegó la separación. Así, sin más.
Confieso que, a pesar de haber “hablado” con vosotras a través de FB durante los últimos meses me sentía un poco .... excitada, expectante, nerviosa ..... Si me costaba recordar cosas mías de esa época, ¿con quien se suponía que me iba a reencontrar?. Por supuesto que tenía presente vuestra imagen pero, ..... ¿como os iba a reconocer moldeadas por 35 años de experiencias no compartidas?
Llegó el momento y como por arte de magia mi excitación, mi expectación y mis nervios desparecieron. El primer contacto disipó todas mis dudas devolviéndome sensaciones y sentimientos olvidados. Como una agradable descarga, el beso de Teresa me la hizo recordar tan prudente pero siempre tan cercana, el abrazo intenso de Montse me la devolvió como la niña alegre y muy, muy cariñosa que durante un curso (no importa cual) fue mi mejor amiga y la llegada bulliciosa de Cristina volvió a acaparar mi atención como lo hacía cuando éramos niñas ..... la mía .... ¡y la de Pablo, para mi desgracia!.
Nuri .... bueno, Nuri tambien estaba conmigo en esto como lo ha estado durante estos 35 años y me sentí feliz sabiendo que ella tambien estaba pasando un rato estupendo.
Fue una tarde noche muy agradable que me retrocedió muchos años atrás y no solo por la conversación, sino por la comodidad de vuestra compañía, como si 35 años no fueran nada y casi como si a lo largo de ellos no hubiera pasado nada. De hecho, me sentí ¡como si la última vez que nos vimos hubiera sido la semana pasada!
Sé que no ha sido así y a todas nos han pasado muchas cosas en estos años, cosas que para bien o para mal nos han marcado y han ido decidiendo nuestra vida. Cosas que estoy segura de que nos iremos explicando pero me gustó comprobar que los inocentes lazos que nos unieron en la infancia siguen ahí, ..... igual de inocentes e igual de expectantes.
Y brindo por ello ...... y sobretodo por haber vuelto a tener la oportunidad de hacerlo con vosotras!
viernes, 25 de febrero de 2011
LA INFORMACION NO SIEMPRE ES PODER
A veces me resulta curioso comprobar como algunos de nuestros comportamientos de adulto nos remiten a la infancia y no precisamente para recuperar la inocencia ni la espontaneidad, sino simplemente para evidenciar lo poco y mal que ha evolucionado, desde entonces, algún aspecto de la condición humana.
Recuerdo tan nítidamente como si la tuviera delante a una de mis compañeras de la EGB, Mª Isabel, la típica empollona de la clase a cuyo grupo, una servidora tambien pertenecía aunque con bastantes menos méritos.
Pues bien, cuando en clase de matemáticas tocaba resolver problemas, Mª Isabel colocaba su brazo izquierdo a modo de fortaleza inexpugnable entre su cuaderno y el resto del mundo y procedía a su resolución de manera pulcra y aparentemente metódica, retirándose al acabar para contemplar el resultado de su trabajo a una distancia considerable como si de una obra de arte se tratase pero, eso sí, sin retirar el brazo que la escondía, por el momento, a los ojos del resto de los mortales.
A su lado se sentaba Nuri, mi amiga del alma, tan vaga como lista para cualquier cosa que tuviera que ver con los estudios, y, especialmente rápida como buena pícara.
Nuri fingía proceder a la resolución del problema con la misma puesta en escena que Mª Isabel (me suena raro llamarla así porque en aquella época nos dirigíamos unas a otras por el apellido) y, al terminar, después del ritual de la contemplación que llevaba a cabo con gesto satisfecho, como ella, le preguntaba inocentemente: - ¿Qué te da? –
Con esas tres palabras, Mª Isabel daba por supuestas varias cosas que no eran ciertas: la primera que Nuria había trabajado en la resolución del problema, la segunda, que lo había resuelto y la tercera que estaba satisfecha con el resultado. Además, se sentía especialmente orgullosa al pensar que Nuri había decidido hacer caso de sus consejos y dedicar más tiempo al estudio, y la resolución del problema era el resultado, así que, de buen grado, considerando que trataban de igual a igual, retiraba su brazo izquierdo dejando a la vista no solo el resultado sino tambien el desarrollo del problema.
Ya he dicho antes que Nuri era muy rápida y lista y de un vistazo aparentemente despreocupado, se hacía con la resolución completa, al, tiempo que le contestaba: - Igual que a mí –
Acto seguido, volvía a concentrarse en su cuaderno pero esta vez para plasmar la copia del trabajo de Mª Isabel.
Mientras tanto, en el pupitre de delante, Pili y yo (las siguientes en la línea sucesoria de empollonas de la clase) éramos testigos mudos del espectáculo y, a pesar de que solíamos aplicarnos en hallar la resolución por separado (y lo conseguíamos, generalmente), haciéndonos después partícipes del resultado, cuando se presentaban problemas, volvíamos la cabeza y repetíamos con Nuri lo que ella había hecho con Mª Isabel pero esta vez con la complicidad de todas las participantes en el juego a fin de poder seguir jugándolo en beneficio del grupo con la, a fin de cuentas, ingenua Mª Isabel.
Nuri nunca tuvo remordimientos de conciencia al respecto. A fin de cuentas ella no le preguntaba por el desarrollo sino por el resultado final al que no hubiera podido llegar aún conociéndolo si no hubiera sabido efectuar el desarrollo. Era Mª. Isabel quien, después de ocultar celosamente su trabajo, lo dejaba al descubierto, como resultado de una maniobra inocentemente pícara que tocaba su vanidad.
Ahora, muchos, muchísimos años después, me divierte (o no) comprobar lo fácilmente que, en ocasiones, puede aflorar la M. Isabel que todos llevamos dentro y que, a pesar de los años y de la experiencia, nos incita a seguir interponiendo el brazo izquierdo entre nosotros y el mundo.
Pensando sobre ello, deduzco que el razonamiento, consciente o no, debe ser el siguiente: el conocimiento proporciona información y la información es poder. E imagino que ya de adultos, es “poder” la palabra mágica que acciona el resorte de ese brazo izquierdo que oculta lo que sabemos al resto del mundo.
Yo siempre he sido bastante cortita para imaginar cualquier tipo de maquinación y demasiado visceral para liderarla, pero no por ello dejan de provocarme una curiosidad morbosa aquellas que se producen en mi modesto entorno.
En cualquier caso, pienso que la información solo proporciona poder cuando se sabe manejar y los conocimientos, más saber, cuando se saben compartir. Y creo que para eso, como para todo en esta vida, hay que tener una cierta aptitud y, por supuesto, menos vanidad.
Ah! Por si a alguien le interesa que fue de Mª Isabel, le contaré que se matriculó en Ciencias Exactas y no acabó ni el primer año a causa de una depresión, colgando los estudios y marchándose a vivir a Andalucía. En aquel momento, yo ya había perdido el contacto con ella y esto lo supe de segunda mano así que no conozco los detalles. Imagino que su cuadriculada mente no pudo aceptar los primeros suspensos (o, en su caso, puede que simplemente notas bajas) con los que la universidad nos obsequiaba en aquella época el primer año hasta que nos adaptábamos a una forma de estudio, mucho más libre pero más intensa y comprometida que la que habíamos conocido hasta ese momento y, en la que el brazo izquierdo no tenía más función que la de levantar la mano para pellizcar nerviosamente el entrecejo durante los exámenes.
Recuerdo tan nítidamente como si la tuviera delante a una de mis compañeras de la EGB, Mª Isabel, la típica empollona de la clase a cuyo grupo, una servidora tambien pertenecía aunque con bastantes menos méritos.
Pues bien, cuando en clase de matemáticas tocaba resolver problemas, Mª Isabel colocaba su brazo izquierdo a modo de fortaleza inexpugnable entre su cuaderno y el resto del mundo y procedía a su resolución de manera pulcra y aparentemente metódica, retirándose al acabar para contemplar el resultado de su trabajo a una distancia considerable como si de una obra de arte se tratase pero, eso sí, sin retirar el brazo que la escondía, por el momento, a los ojos del resto de los mortales.
A su lado se sentaba Nuri, mi amiga del alma, tan vaga como lista para cualquier cosa que tuviera que ver con los estudios, y, especialmente rápida como buena pícara.
Nuri fingía proceder a la resolución del problema con la misma puesta en escena que Mª Isabel (me suena raro llamarla así porque en aquella época nos dirigíamos unas a otras por el apellido) y, al terminar, después del ritual de la contemplación que llevaba a cabo con gesto satisfecho, como ella, le preguntaba inocentemente: - ¿Qué te da? –
Con esas tres palabras, Mª Isabel daba por supuestas varias cosas que no eran ciertas: la primera que Nuria había trabajado en la resolución del problema, la segunda, que lo había resuelto y la tercera que estaba satisfecha con el resultado. Además, se sentía especialmente orgullosa al pensar que Nuri había decidido hacer caso de sus consejos y dedicar más tiempo al estudio, y la resolución del problema era el resultado, así que, de buen grado, considerando que trataban de igual a igual, retiraba su brazo izquierdo dejando a la vista no solo el resultado sino tambien el desarrollo del problema.
Ya he dicho antes que Nuri era muy rápida y lista y de un vistazo aparentemente despreocupado, se hacía con la resolución completa, al, tiempo que le contestaba: - Igual que a mí –
Acto seguido, volvía a concentrarse en su cuaderno pero esta vez para plasmar la copia del trabajo de Mª Isabel.
Mientras tanto, en el pupitre de delante, Pili y yo (las siguientes en la línea sucesoria de empollonas de la clase) éramos testigos mudos del espectáculo y, a pesar de que solíamos aplicarnos en hallar la resolución por separado (y lo conseguíamos, generalmente), haciéndonos después partícipes del resultado, cuando se presentaban problemas, volvíamos la cabeza y repetíamos con Nuri lo que ella había hecho con Mª Isabel pero esta vez con la complicidad de todas las participantes en el juego a fin de poder seguir jugándolo en beneficio del grupo con la, a fin de cuentas, ingenua Mª Isabel.
Nuri nunca tuvo remordimientos de conciencia al respecto. A fin de cuentas ella no le preguntaba por el desarrollo sino por el resultado final al que no hubiera podido llegar aún conociéndolo si no hubiera sabido efectuar el desarrollo. Era Mª. Isabel quien, después de ocultar celosamente su trabajo, lo dejaba al descubierto, como resultado de una maniobra inocentemente pícara que tocaba su vanidad.
Ahora, muchos, muchísimos años después, me divierte (o no) comprobar lo fácilmente que, en ocasiones, puede aflorar la M. Isabel que todos llevamos dentro y que, a pesar de los años y de la experiencia, nos incita a seguir interponiendo el brazo izquierdo entre nosotros y el mundo.
Pensando sobre ello, deduzco que el razonamiento, consciente o no, debe ser el siguiente: el conocimiento proporciona información y la información es poder. E imagino que ya de adultos, es “poder” la palabra mágica que acciona el resorte de ese brazo izquierdo que oculta lo que sabemos al resto del mundo.
Yo siempre he sido bastante cortita para imaginar cualquier tipo de maquinación y demasiado visceral para liderarla, pero no por ello dejan de provocarme una curiosidad morbosa aquellas que se producen en mi modesto entorno.
En cualquier caso, pienso que la información solo proporciona poder cuando se sabe manejar y los conocimientos, más saber, cuando se saben compartir. Y creo que para eso, como para todo en esta vida, hay que tener una cierta aptitud y, por supuesto, menos vanidad.
Ah! Por si a alguien le interesa que fue de Mª Isabel, le contaré que se matriculó en Ciencias Exactas y no acabó ni el primer año a causa de una depresión, colgando los estudios y marchándose a vivir a Andalucía. En aquel momento, yo ya había perdido el contacto con ella y esto lo supe de segunda mano así que no conozco los detalles. Imagino que su cuadriculada mente no pudo aceptar los primeros suspensos (o, en su caso, puede que simplemente notas bajas) con los que la universidad nos obsequiaba en aquella época el primer año hasta que nos adaptábamos a una forma de estudio, mucho más libre pero más intensa y comprometida que la que habíamos conocido hasta ese momento y, en la que el brazo izquierdo no tenía más función que la de levantar la mano para pellizcar nerviosamente el entrecejo durante los exámenes.
miércoles, 23 de febrero de 2011
23 F - ¡FELICIDADES ADRIANA!
Nació un 23 de febrero, no muchos años antes de que el teniente coronel Antonio Tejero, decidiera poner una nota discordante a un día cualquiera de la España de hace ya 30 años. Y lejos, muy lejos, en Colombia, pero aún así no hay circunstancia que, a mis ojos la describa mejor.
Porque Adriana es un autentico golpe de estado ..... de ánimo.
Estoy segura de que ella y solamente ella conoce de sus muchos, muchos, muchos, malos, malos, malos momentos que, por supuesto, no ha olvidado. Quizás por eso tiene mucho más mérito que se tome la vida con tanta alegría y sin una pizca de rencor, procurándose y exprimiendo al máximo los buenos momentos y plantando cara a los malos con una sonrisa coqueta ..... a ver si los ablanda un poquito.
Hoy es feliz. Cumple 40 espléndidos años y, va disfrutar de lo lindo invitando a almorzar a todos sus compañeros de trabajo a pesar de que hace una semana que sabe que es una de las afectadas por el E.R.E. presentado por su empresa.
No cambies nunca, Adriana!
Porque Adriana es un autentico golpe de estado ..... de ánimo.
Estoy segura de que ella y solamente ella conoce de sus muchos, muchos, muchos, malos, malos, malos momentos que, por supuesto, no ha olvidado. Quizás por eso tiene mucho más mérito que se tome la vida con tanta alegría y sin una pizca de rencor, procurándose y exprimiendo al máximo los buenos momentos y plantando cara a los malos con una sonrisa coqueta ..... a ver si los ablanda un poquito.
Hoy es feliz. Cumple 40 espléndidos años y, va disfrutar de lo lindo invitando a almorzar a todos sus compañeros de trabajo a pesar de que hace una semana que sabe que es una de las afectadas por el E.R.E. presentado por su empresa.
No cambies nunca, Adriana!
miércoles, 27 de octubre de 2010
LA TEORIA DE LA RELATIVIDAD
Jamás recuerda sus sueños, es más, sabe que sueña porque los expertos dicen que lo hacemos todos y lo hacemos siempre pero ella rara vez puede explicar uno de los suyos porque no los recuerda casi nunca.
Por otra parte, en casi veinte años de convivencia rara vez ha ido buscar a su marido al trabajo y las pocas que lo ha hecho ha sido porque la circunstancia no les permitía quedar en otro sitio.
Pues bien, contrariamente a todo lo dicho, la otra noche soñó que al ir a recoger a su marido al trabajo (curiosamente esta era la sensación porque el lugar exacto que visualizaba era la estación de Sants y él no trabaja allí) sorprendía a su marido en actitud algo más que cariñosa con otra mujer.
No es que se despertara sobresaltada porque se despertó antes de experimentar en el sueño el sentimiento que el hallazgo le producía pero lo cierto es que, al despertar y recordar tan vívidamente lo soñado, le sentó fatal.
Una cosa es cuestionarse el tema y pensar lo civilizadamente que lo tratarías llegado el momento en que “eso me pasara a mí” y otra muy distinta encontrarte en situación aunque solo sea en sueños. ¡Al carajo la civilización! Solo había sido un sueño y no podía ni pensar con claridad: ¡sus sentimientos balbuceaban de ira!
Ajeno a sus cavilaciones y pesares, con su dulce esposa durmiendo plácidamente al lado (eso creía él porque, a todo esto, ella seguía quietecita en la cama, arrebujadita en su edredón disfrutando de los primeros fríos), su marido se removió en la cama. Medio dormido se levantó, entró en el lavabo y .......... ¡se tiró un pedo de aquellos que dan asco aunque sean propios!
No necesitó seguir pensando. Su mente se aclaró, su espíritu se apaciguó y su corazón regularizó el ritmo.
Recuperó la imagen soñada en la que descubre a su adultero marido en brazos de otra mujer y pensó ..... ¡p’a ella!
Se dió media vuelta y volvió a dormir placidamente.
Por otra parte, en casi veinte años de convivencia rara vez ha ido buscar a su marido al trabajo y las pocas que lo ha hecho ha sido porque la circunstancia no les permitía quedar en otro sitio.
Pues bien, contrariamente a todo lo dicho, la otra noche soñó que al ir a recoger a su marido al trabajo (curiosamente esta era la sensación porque el lugar exacto que visualizaba era la estación de Sants y él no trabaja allí) sorprendía a su marido en actitud algo más que cariñosa con otra mujer.
No es que se despertara sobresaltada porque se despertó antes de experimentar en el sueño el sentimiento que el hallazgo le producía pero lo cierto es que, al despertar y recordar tan vívidamente lo soñado, le sentó fatal.
Una cosa es cuestionarse el tema y pensar lo civilizadamente que lo tratarías llegado el momento en que “eso me pasara a mí” y otra muy distinta encontrarte en situación aunque solo sea en sueños. ¡Al carajo la civilización! Solo había sido un sueño y no podía ni pensar con claridad: ¡sus sentimientos balbuceaban de ira!
Ajeno a sus cavilaciones y pesares, con su dulce esposa durmiendo plácidamente al lado (eso creía él porque, a todo esto, ella seguía quietecita en la cama, arrebujadita en su edredón disfrutando de los primeros fríos), su marido se removió en la cama. Medio dormido se levantó, entró en el lavabo y .......... ¡se tiró un pedo de aquellos que dan asco aunque sean propios!
No necesitó seguir pensando. Su mente se aclaró, su espíritu se apaciguó y su corazón regularizó el ritmo.
Recuperó la imagen soñada en la que descubre a su adultero marido en brazos de otra mujer y pensó ..... ¡p’a ella!
Se dió media vuelta y volvió a dormir placidamente.
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